martes, 13 de octubre de 2009

Domingo 18 octubre: De nuevo el Garbí...

A pesar de haber subido ya algunas veces al Garbí y de que el otoño se hizo notar la semana pasada con algunas lluvias y una bajada de temperaturas considerable, nos reunimos una veintena de personas, entre niñ@s y adult@s, dispuestas a coronar de nuevo esta cima fetiche subiendo por la canal. Todo un clásico, vamos. No creíamos que íbamos a ser tantos (¿por qué no os apuntáis al blog?, jejeje) ya que la mayoría de gente se decidió casi a última hora, pero al final éramos de largo el grupo más numeroso de senderistas, ciclistas, moteros y domingueros varios (estos últimos subiendo en coche, por supuesto) que se paseaba por este privilegiado mirador de la Sierra Calderona (a unos 600 metros de altitud).

Nos encontramos en La Pinada a las 9h. Tras los saludos y  las presentaciones; ya que Sandra y  yo (Laura) nos estrenábamos con el grupo, nos repartimos en los coches y nos dirigimos a Segart. Dejamos los coches en una curva al inicio del sendero y sobre las 9:30 h nos dispusimos a iniciar el ascenso. El día amaneció claro (aunque algo fresquito) así que intuíamos que al llegar arriba podríamos disfrutar de una buena panorámica de la costa.

El grupo de senderismo junior, conocidos también como “rocacoscollitas”, estaba formado en esta ocasión por más del doble de adultos que niñ@s (6 niñas para ser más exactos, frente a 14 jovencitos y jovencitas de todas las edades… si las cuentas y la memoria no me fallan). Pues, aunque parezca mentira… no me pongo colorada (aunque algo de vergüenza nos debería dar) al admitir que la delantera y el ritmo lo llevaban las más pequeñas. Al llegar al inicio de la canal ya iban las gemelas Marina e Irene en cabeza y, a pesar de las advertencias de su padre y su tía, no tenían intención de pararse. El primer tramo de la subida no es muy peligroso, aunque desde el primer minuto, la pendiente es bastante pronunciada. Diez minutos de andar bastaron para que (quien la llevara) se quitara la chaqueta y notara el calorcito.

Subimos los primeros metros bastante agrupados hasta llegar a una bifurcación en la que perdimos la marca y no sabíamos si tirar a la derecha o la izquierda. Nos paramos un momento mientras Javi iba a investigar, pero aún así parece que cogimos el camino que no era. Ningún problema, ya que un poco más adelante, y tras el “atajo” volvimos a retomar la senda correcta. Al llegar a la zona de “escalada” y cadenas ,la mayoría de las niñas continuaban en la têtê de la course, en compañía de algunos mayores que las ayudaban en los tramos más difíciles. Algunas de las “mayorcitas” necesitamos también una mano de ayuda en varias ocasiones; cuando las cuatro extremidades propias y las cadenas no eran suficientes. Aunque la roca de ródeno, que dibuja la espectacular silueta del Garbí, no es para nada resbaladiza sí hay que subir con cuidado porque es fácil dar un traspié y caerse. Paramos sólo un momentito en el camino para dejar pasar a unos senderistas, reagruparnos y reponer fuerzas con unas chuches. Rafa y su bastón iban los últimos a modo de coche escoba para que no se quedara nadie por el camino. Por suerte, llegamos todos sanos y salvos… y ¡¡¡hambrient@s!!!. Como ya eran prácticamente las 11h nos dirigimos directamente a las mesas del merendero para almorzar. Elegimos las que estaban al sol hacía un poco de aire y no queríamos enfriarnos. Marta, Irene, Marina, Mireia, Maria y Anna se sentaron juntas en una mesa… y antes casi de que los mayores pegáramos el primer bocado se habían acabado su almuerzo y estaban comiendo ya las chuches. Aprovechamos para disfrutar de las vistas, hacer fotos varias, incluida por supuesto la de grupo en la que estamos todos los que éramos. Dimos la vuelta por los miradores y nos dirigimos de nuevo hacia la carretera desde donde salen las distintas vías de descenso (la carretera, la pedrera o la misma canal por donde habíamos subido). Tras una improvisada reunión, en la que los que habían hecho antes la ruta y los padres y madres como responsables de sus hijas dieron su opinión, acordamos bajar de nuevo por la canal. Era el camino más corto (algunas nubes empezaban ya a amenazar) pero a la vez el más espectacular…

El descenso costó un poquito más que la subida (unas 2 horas) ya que por un lado no queríamos mojarnos (el día estaba cada vez más nublado) pero era importante mantener la precaución y asegurar bien los puntos de apoyo para no resbalar. De nuevo las niñas iban en cabeza, esta vez mucho más “custodiadas” por adultos. La verdad es que la bajada impresiona bastante y tiene un cierto peligro. En uno u otro momento las que no somos tan niñas también necesitamos una pequeña ayudita. Hubo un par o tres de pequeños sustillos que acabaron en nada (en algún moratón como mucho). A pesar de ser los adultos mayoría, éramos 14 (Marian, Carlos, Mayte, Juan, Carmen, Emilio, Mary, Carmen, Javi, M. Carmen, Sandra, Rafa, Merche y Laura) frente a 6 niñas (Marta, Irene, Marina, Mireia, Maria y Anna) si se hubiera tratado de un partido de fútbol nos hubieran ganado por goleada, tanto en la subida como en la bajada.

Andamos el último tramo sin grandes dificultades y algo más rápido ya que la amenaza de lluvia no cesaba, y justo cuando caían las primeras gotas, alrededor de las 14 horas, llegamos a la zona donde estaban los coches aparcados. ¡¡Qué suerte!!
Hasta pronto
Laura

PD: Esta ha sido mi primera ruta con vosotros y espero que no sea la última. Lástima que viva tan lejos y no pueda visitaros más a menudo. Pero ya sabéis que cuando queráis os preparo una ruta por el Camí de Cavalls de Menorca. Estáis tod@s invitad@s.

viernes, 2 de octubre de 2009

4 Octubre, explorando un nuevo sendero.

Este domingo he tenido poco tiempo, por lo que había organizado un paseo para tratar de localizar un sendero local cercano y que podía ser interesante. Según hemos averiguado se trata del SL 108 que se la llama "Ruta de la Calderona". Ahora sabemos donde empieza y donde acaba, pero la aventura ha empezado al revés, es decir, sin saber donde estaba nada.
La vía de servicio que hay desde La Pinada hasta el Cami de Lliria pasa junto a un descampado donde hace muchos años había una cantera, la de Gausa. Y mi privilegiada vista había detectado un poste indicador de sendero. Lo tenia en mente para recorrerlo y ver que dificultad tenia y poder llevaros ¿correcto?
Hoy era ese día. Hemos aparcado es la misma cantera y hemos empezado a buscar el poste ...o las señales..¡¡algo!!...nada. El poste no está, no se ven senderos y solo hay basura y escombros. Hemos vuelto hasta la vía de servicio y nos hemos desplazado un poco mas abajo, hacia el Camino de Lliria donde otro pequeño ensanche con 2 pistas que salían de él nos ha hecho pensar que seria por allí. Despues de una pequeña subida hacia la izquierda se ha acabado el camino y lo único que teníamos delante era la preciosa vista de Sagunto, el mar y todo el litoral. AH...y un millón de colmenas que han asustado a las niñas. Vuelta para atrás mientras en los restos de canteras y caminos hemos encontrado un sitio para almorzar....¡¡aunque solo llevábamos media hora de camino!! jajaja.
Bueno, nos hemos vuelto ha buscar el coche y de camino hemos tropezado con toda la basura y escombros que se pueda imaginar.
Al llegar a las casetas de la cantera donde teníamos el coche hemos decidido dar otra vuelta por si encontrábamos señales y ...¡¡voila!!...un poste arrancado y tirado en el suelo ..¿una tormenta? ..¿vandalismo? ....Lo hemos puesto en pie, pero no se lo que aguantará. Esto nos ha abierto los ojos. A partir de aquí, las señales verdes y blancas del SL nos han subido bordeando la antigua cantera hasta el Coll de la Caldera. un nuevo poste en la cima nos indicaba que faltaban 2.5 Km hasta el final del sendero y que volviendo hacia atrás, otros 2.5 Km aprox. nos llevarían al inicio del mismo. Hemos dando un rodeo hasta encontrar otra vez la señales que aprovechando antiguos caminos rurales pasan por debajo de la autovía y de las vías del tren hasta el Molí de Gausa, y desde ahí hasta Sagunto ya solo es caminar a las faldas del Castillo por la parte Sur, bordeando las grandes balsas de agua, el cementerio y en la entrada del pueblo, un crucero con un cartel nos indica donde empieza este sendero y sus datos técnicos.

Os invito a visitarlo con mas seriedad y organizacion. Creo que vale la pena.

BSS

miércoles, 16 de septiembre de 2009

13 - Sep - 2009 El Tabalet y la Creu de Quart

Este sabado y de manera un poco sin pensar, hemos recorrido una de nuestras rutas clasicas. Y es que lo tiene todo: es fácil, esta cerca y tiene una cierta dificultad.
Quedamos con los que me dió tiempo a avisar a las 9.30 en el parking de la Guarderia el Tabalet, de Benifairo, y siguiendo las marcas verdes y blancas iniciamos la subida por la rambla que ya conocemos bien,por la tuberia que marca una parte del recorrido y una nueva subida por una senda una tanto pedregosa y resbaladiza hasta llegar al desvio para el pico Tabalet. Este sitio es muy chulo y a los niños les encanta. La formacion de rocas de rodeno impresionantes y el vertigo que produce la altura les hace muy divertido el rato que pasamos alli.
Ademas, esta nuestro caché. Lo habrieron y comprobaron quien lo habia visitado, que cosas habian cambiado y lo volvieron a colocar en su titio. Despues de reponer fuerzas con un almuerzo, seguimos la ruta.
Como estaban muy animados decidimos prolongarla un poco mas y seguir hasta la Creu de Quart. Es otro vertice que esta muy cerca y desde el que hay una vistas de toda la Vall de Segó y del Camp deMorvedre impresionantes.
A partir de alli, y siempre siguiendo las marcas del PR, volvimos hacia el Povitxol y el Codoval hasta encontrar la sendita que vuelve a la guarderia. Un total de 7 Km. que hicimos en un rato. Un aperitivo que sirvio para que pensemos en las proximas rutas: ya quieren ir al Pipa(porque saben que hay cuerdas) volver al Garbí y buscar mas cachés.
En fin...me podré manos a la obra.
Ya informare...






Saludos..

viernes, 14 de agosto de 2009

Nuestro " Cache"....


Hola. Como ya sabeis, somos cuidadores de un "Tesoso" del juego de Geocaching.

Pongo la direccion directa porque buscarlo es un poco lioso y podeis ver que ya nos ha visitado gente y los comentarios que han hecho.

Cuando haga menos calor, tenemos que subir a ver como está y cuidarlo. Y de paso.... una rutita.
Como veis, este niño tan pequeño va con su GPS por la tuberia que fuimos nosotros.




Besos.

lunes, 20 de julio de 2009

Ruta de verano....8 de Agosto....¡¡al agua patos!!

El dia ha salido raro....hace calor y amenaza lluvia. Y nosotros, con nuestro tradicional buen ojo, hemos programado una ruta de agua. BIEN!!
Despues de recoger a Manolo y Mª Jose en la estacion de Sagunto, nos hemos juntado todos en el punto de reunión. Para ser verano había casi pleno: No estaban Chon ni Pedro, pero han venido Marina y Elvira y se estrenaban como "juniors" Manolo y Mª Jose. Total, 16. No esta mal para ser Agosto.
Dos coches nos hemos adelantado para dejar uno con las "provisiones" cerca del paraje del Salto y reunirnos despues en la piscina de Navajas.
Y aqui ha empezado la ruta...!! a las 10 de la mañana jeje!!. Desde el restaurante Altomira hemos subido un pequeño repecho hasta la Via Verde. Desde aqui y en direccion a Jerica, hemos recorrido la vieja via minera pasando por dos tuneles. Desde el mirador se ve el pantano del Regajo y despues del segundo tunel, un desvio nos ha llevado hasta él.

Nos hemos acercado a la orilla en varios sitios para que los niños vieran los peces mas pequeños, las algas que se ven ahora que el agua se ha retirado un poco y los pescadores. A mi los pantanos me dan un poco de miedo, pero a ellos, al parecer, no. Le hemos gastado una broma diciendo que habia que cruzarlo nadando y ninguno se ha despeinado. Que gente mas valiente. ¿ o es que sabian que era broma?

En unos minutos mas ya estabamos en el muro y lo hemos cruzado hasta llegar a una zona de picnic donde hay mesas para poder almorzar. Hemos ocupado 3. la verdad, hoy eramos multitud.

Desde allí, y siguiendo las indicaciones de mi amigo J. Manuel Roca, ibamos a seguir un sendero que recorre las principales fuentes, pero han crecido tanto los matorrales, que hemos preferido ir por la carretera hasta el puente que hay en la primera fuente que antiguamente era un balneario.
Desde aqui tambien hemos intentado ir por el sendero y de nuevo está imprecable. Hemos vuelto a la carretera hasta el desvio definitivo hacia Navajas. Desde alli al salto de la novia se pueden visitar varias fuentes, unas con agua y otras no. El paseo que rodea el pueblo junto al rio esta bonito, pero podía estar mas. Matorrales secos y basura se ven por todos lados. A pesar de ello, impresiona bastante ver lo desgastadas que estan las piedras debido al efecto que el agua ha dejado a su paso durante siglos y lo fragiles que se ven las casas colgadas sobre el barranco.

Al fin hemos llegado a la zona habilitada para el baño y alli es donde los niños han disfrutado mas. Alguna caida por lo mucho que resbalan las piedras ha sido el unico incidente. Se han bañado un buen rato y Jose M. Padre, Jose Miguel y Lucia se lo han pasado en grande bajo la cascada.
Despues hemos tomado unos refrescos y cerca de ¡¡¡las 3 de la tarde!! nos hemos despedido hasta la proxima.







AH, podeis ver mas fotos en: http://www.flickr.com/photos/25749442@N03/
Nos vemos.

martes, 14 de julio de 2009

Y todos estos amigos que encontramos en el Camino

Estos nuestros titulos...





Las primeras peregrinas a las que no dejamos dormir y un amigo suyo andaluz. Ellas eras vascas. Ignoro su nombre







Estos niños me dejaron alucinada....Cada uno llevaba su mochila y se hacian 200 km cada año.














Mis pies me dieron problemas, pero se merecen un
homenaje...jejejeje















Rosa de Sabadell, muy sensible y espiritual.










Todo el grupo fantastico: Marta, Erik, Quique, Carlos, Monica y Francesc, que estaban de viaje de novios..













Todo el grupo visitamos Atapuerca















Nuestras amigas Rosa y Maih, la coreana que me hizo llorar.















Felix, el encanto en persona.














Trabajada de probador de videojuegos, ¿Se puede pedir mas?











El grupo de Ponferrada: Alemanes, franceses, una brasileña, una japonesa y todos nosotros...














Joaquin y su tia, mas rapida que una locomotora. Unos navarricos estupendos.















Mª Jose y Manolo, de Valencia. Un gran apoyo.













Antonio, Sergio y toda su panda. Los mas divertidos de todo el Camino.














Jose, Ivan y Luis, parte del grupo de los "gallegos" y unas chicas de Valencia








Estas fotos no pueden resumir todo lo vivido, pero si os puedo dar las gracias por vuestas historias, vuestra compañia y vuestro animo cuando nos faltaba.

Y sobre todo, que espero que mi hermana Mª Carmen pueda llegar al final.

lunes, 13 de julio de 2009

Día 25 de Junio – Monte do Gozo – Santiago de Compostela



Era un día especial. El final de nuestro Camino. Además era nuestro aniversario de boda. Un bonito de regalo: conseguir juntos una meta el día que hacía 31 años que nos habíamos casado. Como no teníamos prisa no madrugamos mucho, pero el ritmo del albergue es implacable y te levanta pronto. Rafa, como cada día salio con su sombrero puesto de la habitación, jejeje. Javi también salió animado. Ya faltaba poco para ver a sus niñas. Es todo un padrazo. Y nosotros también estábamos contentos. Nuestra hija se sentiría orgullosa de nosotros. Un poco de nostalgia porque se acaba y la vez satisfacción por el reto conseguido. Rafa y yo recordamos a Mª Carmen, mi hermana, con la que empezamos tantos Km. atrás nuestro Camino. Por motivos de trabajo no hemos terminado juntos, pero la echábamos de menos en muchos momentos.
Según Mª José, Manolo llevaba desde Roncesvalles pidiendo entrar en Santiago lloviendo y el Apóstol se lo concedió. Aun no habíamos salido del recinto de los albergues y cayo toda el agua del cielo. Solo fue un chaparrón, pero se hizo de noche. No nos detuvimos por tan poca cosa. El camino desde allí a Santiago no tiene ningún interés. Discurre por carreteras, puentes, avenidas y parques. La entrada de una ciudad siempre es igual. Nosotros íbamos a lo nuestro, pero los vecinos de Santiago iban a sus trabajos, sus compras, al colegio etc. Solo los carteles y el parque Camino de la Concordia con la puerta ITINERIS STI JACOBIS nos recordaba que estábamos en el Camino. En un bar repusimos fuerzas para lo que nos esperaba. Más risas en el desayuno. Era un no parar de reírnos. Después, buscamos la estación de autobuses para preparar el regreso. Estaba solo a “unos metros” del Camino. Un pequeño desvío. Y luego, de nuevo en la ruta, nos fuimos metiendo poco a poco en el casco antiguo. Y toda la liturgia del peregrino.
Desde la Porta do Camiño y por callejuelas empedradas llegamos a la Pza de Cervantes, primer hito. Los peregrinos ya eran cientos por todas partes. Después la Pza da Inmaculada, otro lugar histórico donde además ya veíamos la catedral. Esta plaza era impresionante. Se oían las gaitas y se nos ponían el vello de punta. No queríamos ir de prisa. Queríamos saborear cada paso. Manolo y Mª José se besaron al pasar por la puerta que nos entraba en la plaza del Obradoiro.
El conjunto es monumental, los cuatro edificios que la forman son en si mismos obras de arte. Y de pronto te das la vuelta y allí esta: el final del Camino, la Catedral. Independientemente del motivo que cada uno tenga para ir hasta allí, te sientes impresionado. Y extraño. Veíamos a más peregrinos. Todos estábamos allí, sin saber muy bien que hacer. Emocionados y anonadados. Sorprendidos porque nos parecía mentira: después de 800 Km. allí estábamos. Unos lloraban de emoción y otros, como yo, nos quedamos sin palabras. Las fotos de rigor para inmortalizar el momento no reflejan lo que siente el alma. Cada uno se sumió en sus pensamientos.
Al rato nos recompusimos y tomamos decisiones. Había que ir a por nuestra recompensa: La Compostela. Buscamos la Oficina del Peregrino, situada en un antiguo palacio Casa do Dean, en la Rua do Vilar. Había decenas de peregrinos que esperaban a lo largo de la escalera que subía al primer piso. Allí ya todo eran felicitaciones. Veíamos a gente que habíamos conocido y a otros que venían de por otros Caminos, como el da la Plata o el del Norte. En el portal había un montón de bastones, que los peregrinos abandonan al llegar a Santiago. Manolo dijo que él dejaría allí sus gastadas botas. Cada uno iba contando sus vivencias y el rato que tuvimos que esperar se hizo muy ameno. Empezamos a mandar SMS a los amigos y familiares de que al fin habíamos llegado. Ana nos llamó y era tanto el ruido que había que no la entendíamos. Estábamos felices y en poco rato tuvimos el certificado que nos acredita como que habíamos recorrido nuestros 800 Km. Unos campeones. Tengo que decir que estábamos contentos de haber llegado, pero me reservo la opinión que tengo de la parafernalia que hay montada allí, tanto en la Oficina del Peregrino como en la Catedral.
Una vez documentados y como eran casi las 12 decidimos cumplir con otro rito: oír la Misa del Peregrino. Bueno. Había que ir. La Catedral estaba repleta y como yo soy un poco atea me dedique más a observar a la gente que a oír al sacerdote. Así pude ver a unos peregrinos muy mayores y muy emocionados. El señor se confesó y todo. También a una chica joven rezar con mucho fervor arrodillada. Y a nuestro amigo alemán guía de grupo, que incluso lloró oyendo el sermón. Respeto muchísimo a estas personas, aunque tengo que reconocer que el mensaje que trasmite la Iglesia a mi no me llega. Como Javi tampoco se podía concentrar nos fuimos a terminar la visita. La tumba del Apóstol y el abrazo típico.
Después Manolo, Mª José y Rafa hicieron lo mismo. Intentamos salir por el Pórtico románico de la Gloria, pero estaba en obras y no pudimos pasar. Pues vaya. Lo más bonito de la Catedral y no pudimos verlo. Otra vez será.
Después ya nos fuimos a buscar la pensión que teníamos reservaba, y como éramos peregrinos, fuimos austeros hasta el final: la pensión estaba limpia, pero era más vieja que la tos. Hasta ilegal, seguro. Al menos nos sirvió para asearnos un poco antes de ir a comer. La comida merece capitulo aparte. Nos lo habíamos ganado.
Lloviznaba otra vez cuando salimos hacia el restaurante Casa Elisa, en la Rua do Franco. Habíamos preguntado para que nos orientaran, pero al final nos sirvió el consejo de Toni, el hermano de Javi. Allí nos servirían los chuletones de ternera gallega que nos habíamos prometido al llegar a Santiago. Como teníamos mesa reservaba nos prepararon un rincón encantador. Detrás de unos pilares, y en lo que debió de ser el porche trasero de una vivienda de abolengo de la burguesía gallega. Hicimos nuestras comandas y nos fueron sirviendo los entrantes: ensalada, calamares (buenísimos) y pimientos de Padrón (otra vez). Albariño para acompañar. Cogorza asegurada. Después a los cuatro les sirvieron unos chuletones de un tamaño que asustaba y yo me pedí un menú de caldo gallego y Rape a la gallega. No puedo recordad la conversación, pero sé que no paramos de reírnos y al final hasta los camareros participaban de nuestra conversación. Unos postres caseros típicos y más orujo de hierbas completaron la gran comilona. Cuando nos íbamos vimos que había fotos de mucha gente famosa en las paredes.
Solo nos quedaron fuerzas para volver a la pensión a descansar. Ni 5 minutos tardamos en dormirnos. Un sueño inquieto que se truncó cuando unos fuertes golpes en la puerta nos despertaron de sopetón. Tan fuerte golpearon que yo solo pude pensar que era la policía, que la pensión era ilegal y que nos iban a detener a todos. La cara que se nos quedó cuando vimos a Manolo con una tirita en la frente contándonos que había intentado saltar del armario y que se había dado en el pico de la mesita en la frente no tiene precio. Casi lo matamos por el susto, pero la risa que nos dio a todos fue para morirse. Es un mal bicho. Se las inventa al vuelo.
Como ya estábamos espabilados y con la adrenalina a mil, nos fuimos de nuevo a pasear. Compras para la familia, callejear y charlar. El ambiente decimonónico de Santiago de Compostela es ideal para pasear. Los pórticos, la fina lluvia que aparece y desaparece, las tascas, las tiendecitas, el fresco de la tarde y los cientos de visitantes hacen que te sientas cómodo, relajado. Dimos varias vueltas buscando nuestros regalos por las Ruas do Vilar, do Franco, da Raiña, da Conga etc.
Para cenar dijimos que solo un aperitivo, pero como somos unos bribones, acabamos buscando el Gato Negro, una tasca con mucho sabor, muy típica, donde sirven una raciones generosas y sabrosas. Unas cervezas para todos…y Albariño para mi!!! Desde la última vez que estuve en estas mismas calles no había vuelto a coger una cogorza, con perdón!!! El Albariño es mi perdición. Fresquito y con buena compañía, me salen todas las tonterías a la vez, atropelladas, y me da la risa de los bobos. Mi sobrina nos llamó en esos momentos y no podía ni hablar con ella. En fin, cosas de Galicia.
Un nuevo paseo, esta vez hasta la plaza del Obradorio. La ultima visita, que al día siguiente nos íbamos. Y como no, la Tuna tocaba bajo los porches del Palacio de Raxoi. Ya no estaban en edad de ser estudiantes, pero si alegraban la noche y traian buenos recuerdos. Nos detuvimos un rato a escucharlos y en un momento dado, Manolo y Javi, compinchados, les pidieron que nos dedicaran una canción, que era nuestro aniversario de boda. Rafa no se dio cuenta y también fue a pedirles una y le dijeron que no podían, que ya tenían dos peticiones. Se quedó un poco chafado, pero al momento nos la dedicaron. Obviamente, les habían hecho caso a ellos. La canción era La Pitina, una canción italiana. Fue un rato muy divertido. Y de allí, a tomar la ultima copa. Invitamos a nuestros amigos para celebrar nuestro aniversario y el final de nuestra aventura.
Un último paseo por Santiago donde las melodías de la Tuna, de un gaitero que se oía a lo lejos y de unos rusos que tocaban en la plaza da Inmaculada acompañaban a estos peregrinos que se despedían con nostalgia de su aventura.
Volveremos?
En el Camino nos vemos.