sábado, 19 de julio de 2008

Dia de descanso















Día 25 de Julio de 2007 -Día de descanso.
Descanso como peregrinos y día visita turística. Nos levantamos tarde, que ya es medio fiesta y desayunamos en familia.
Las niñas dicen que hoy en especial, que vamos a ir de “vacaciones
Cuando llegamos a Pamplona, recorrido por la zona del típico encierro de San Fermín. Es una zona céntrica con todo lo que ello conlleva. Tiendas de souvenirs, muchas con fotografías de los últimos encierros. Vimos algunas especialmente famosa e impresionante con la última gran cogida de este año y colgada al lado del portal donde ésta cogida había tenido lugar. La verdad, solo para muy aficionados a los toros.
Veo una armería, con reproducciones de espadas famosas y arcos, como las de la peli “El señor de los anillos”. Me acuerdo de Adrián, pero son demasiado caras. Les hago fotos. Visitamos las iglesias más conocidas y resulta curioso que San Fermín no tenga iglesia, sino una capilla en la de San Lorenzo.
Luego, el patrón, que es San Cernin, sí tiene iglesia, pero es mas conocida como la de San saturnino. Cosas de Pamplona.
Visitamos el casco antiguo, los parques, la ciudadela.
Las fotos lo dicen todo. Un día estupendo en todos los sentidos.
Toda ella muy bonita. Día de mucho calor y como se puede ver, cada uno se refresca como puede!!!
Volvemos a Azanza y jugamos con las niñas.

Etapa 3




























Dia 24 de Julio de 2007 – 3ª etapa
Pamplona – Puente la Reina
Nos levantamos temprano y salimos hacia Pamplona. Después de muchas vueltas para aparcar, Javi decide llevar el coche hasta Cizur y que nosotros vayamos por el camino. Él nos espera allí.
La salida de Pamplona está muy bien señalizada y discurre por parques, zona nueva de la ciudad y el Campus Universitario, hasta el puente medieval que sale de la ciudad. En una hora estamos en Cizur Menor y allí nos espera Javi.

Visitamos la iglesia Sanjuanista, que pertenece a la orden de Malta y nos sorprenden un grupo de peregrinos que cantan y rezan sin que haya ningún sacerdote. Por lo visto han dormido en la misma iglesia y deben de ser muy religiosos.
Toda esta zona tiene una historia militar-religiosa muy importante. Las ordenes militares de la época de las cruzadas han dejado su huella en muchos edificios. Si fuésemos capaces de verlas, hay señales en todas partes.
Estamos tan fatigadas que nos hacemos fotos hasta de nuestra sombra. Al parecer van más rápidas que nosotras Será el calor??Este camino tiene un detalle que también vimos mas adelante: hay bancos para sentarse. Cerca de Zariquiegui hay uno, junto a una placa de un peregrino fallecido. Pobre, debió de de verse tan lejos de Pamplona y tan lejos del Perdón.
Después empieza el ascenso al Perdón. Le tenemos algo de miedo, ya que en las guías lo ponen de 3 botas, es decir con mucha dificultad. Pero la
subida es escalonada y no parece para tanto. De todos modos yo tengo una pájara de cuidado y no voy ni cara al aire. Me van esperando todos, sobretodo Mari, que como ella dice, la sangre “tira mucho”La subida es larga, pero las vistas son espectaculares. Nos cansamos pero sabemos que vale la pena.
La fila de molinos que vemos a los lejos nos hacen desear llegar, aunque cada vez cueste más.
Van tirando de mí y consigo llegar al alto. Un sitio muy pintoresco, con buenas vistas a ambos lados y el monumento que la empresa de los molinos de viento ha puesto allí para limpiar su conciencia por el atentado que cometieron al paisaje.
También me tengo que quitar el sombrero ante Javi. Esta echo un torero. Ni una ampolla ni una queja. El próximo año que pida la credencial, que ya ha hecho medio Camino. Empieza el descenso y aunque yo lo prefiero a las subidas, no deja de ser peligroso. Además, hace calor y se aprovecha cada sombra para refrescarse.
Bajando vemos a una pareja de nórdicos con un bebé. Es muy curioso, porque el niño está de lo más feliz colgado de la mochila de su padre. Va saludando a la gente.
También vemos a una familia francesa que lleva 4 niños, entre 8 y 13 años. Nos llama la atención como suben y bajan y cómo juegan a imitar las figuras del monumento. Sus mochilas son tan grandes como la mía. Les hacemos fotos.
Paramos a refrescarnos en Uterga y en el bar vemos de nuevo al italiano “arrimando” a otro grupo.
Éste llega gratis a Santiago. Gente increíble.
Hacemos recuento de los Km que nos quedan y se nota que no se nos dan bien los mapas. Entrando en el pueblo de Obanos, pensamos que ya estamos en Puente la Reina.
La verdad es que este pueblo es precioso. Tiene una plaza muy medieval y con un ambiente tranquilo. Pero no es nuestro destino y seguimos andando.
Llegamos a Puente la Reina y cumplimos con el rito de la firma de credenciales. Nos refrescamos los pies en una fuente que hay en la plaza donde está el albergue. Aquí vemos a Julián y a Jesús, compañeros de Rafa que nos cuentan que se han juntado con Karen, una peregrina inglesa que va mas deprisa y deciden unirse a ella. Quieren llegar a Logroño en 2 días y ella lleva un buen ritmo. Nos despedimos de ellos.
También aquí conocemos a gente curiosa. Un peregrino que viene de vuelta. Había salido de Pamplona hacia 2 meses y ya solo le faltaba una etapa para llegar a casa. Llevaba mas de 200 sellos!! Y estaba más negro que un carbón. Nos da mucha risa.
Cada nueva etapa terminada es como un pequeño éxito. Nunca pensé que lo conseguiríamos, pero hemos llegado hasta aquí, y estamos contentos de ello.
Impresionante el puente de los peregrinos. Es el más fotografiado del Camino y no me extraña. Te quedas impactado cuando lo ves.
Es muy bonito y esta muy bien conservado. Todo el pueblo en general en como un museo del Camino.
No puedo decir lo mismo de los lugareños. Eran fiesta y estarían agotados, porque hasta tomar un café nos costó trabajo. Un poco ceñudos los Puentanos.
Antes de esto habían llegado Uchi y las nenas y nos vamos al río a comer. Con las niñas siempre estamos bien. Son tan graciosas!!! Se hacen fotos muy divertidas y juegan a ser peregrinas.
Ya en Azanza visitamos la iglesia del pueblo, y la dueña de la casa nos cuenta cosas curiosas estas montañas. Nos dice que las mujeres del pueblo, cuando van a misa, se sientan en unos bancos atrás de la iglesia y que los hombres se sientan delante. El motivo no es otro que sentarse en el sitio donde están enterrados sus antepasados, ya que antiguamente los enterraban en la iglesia (sí podían pagarlo, si no, los enterraban en el patio).
También nos enseñó el ganado y nos contó que el campo no es rentable si no tiene muchas propiedades. Ella y sus hijos tienen casi todo el término y casi todas las casas. Las han rehabilitado y las alquilan para turismo rural. Una mujer maja y parlanchina. Hace buenas migas con Rafa.
Las niñas nos ayudan a reponernos cada día, pero estamos tan cansados que nos vamos a dormir pronto.
Es una pena porque habíamos hecho muchos planes para pasarlo bien con ellas.
Menos mal que son muy buenas y se conforman con todo.

sábado, 12 de julio de 2008

Etapa 2










Día 23 de Julio de 2007– 2ª etapa
Zubiri - Pamplona

A las 5.00 h suena el despertador ¡¡ Dios!! No nos podemos mover. Javi decide venirse con nosotros. Guay, pero nos da miedo, ya que él no se ha preparado nada. Después del rito de cremitas, calcetines muy bien colocados etc...Nos vamos.
Este día decidimos ir con los dos coches y dejar uno en Pamplona. Con el otro llegamos a Zubiri. Lo primero, el café. Se nos hace tarde casi todos los días, con tanto “cocheteo”, tanto café y tanta vuelta. Somos peregrinos de pacotilla...
Rápidamente empezamos la marcha y nos sorprende que en cada pueblo haya un puente medieval. Todos muy bonitos y bien conservados. ¡¡¡Lo que habrán visto esos puentes!! El mito de la maquina del tiempo aquí se llega a desear: habría dado mi vida por poder ver lo que han visto esos puentes.
El camino discurre al lado del río Arga, entre árboles. Empieza llover y sacamos los chubasqueros.
Menuda pinta tenemos con los chubasqueros, parecemos hobbits!!!
Volvemos a ver a peregrinos del primer día, y ya los saludos son más espontáneos, sin llegar a entablar conversación con nadie. Solo con los de Benifaió hablamos un poco, mas de las dificultades que de otra cosa. Ella sigue, pero va mal. Van a ir a comprar una crema para la lesión.
Me resbalo en una cuesta y me caigo. Afortunadamente no me hago nada, pero el grito se oye en toda la sierra. ¡¡¡Esa mazmi!!! que diría Ana.
Nos sorprende mucho que el camino tenga puertas y más aún que ponga carteles de “cierre por favor”. Es por que el ganado deambula libre por el campo.
Siguen los subi/bajas y así llegamos a Villaba. Es un pueblo moderno y muy poblado, pero el camino entra en él por un puente románico muy bonito. La gente es muy amable y nos indican el camino. Más cruces de peregrinos que han muerto. Curioso.
Muy cansados llegamos a Pamplona, y nos encanta esta ciudad.
Tiene muchos jardines y la entrada del camino está muy cuidada. Entras por las antiguas murallas y disfrutas de unas vistas que evocan otros tiempos.
Hay un puente levadizo muy bien conservado que aún se utiliza.
Buscamos el albergue y firma de credenciales y a por el coche. Pero AY! nos han multado. Era muy temprano y no hemos visto que era zona verde, solo para vecinos. La verdad es que te metes tanto en el papel de peregrino que no piensas en las cosas mundanas
Ya veremos que pasa con esto.
Al llegar a casa, tenemos la comida echa, la cena casi y la cama esperándonos para descansar ¿Qué mas se puede pedir?
Por la tarde, paseo (en coche, jeje) por los pueblos vecinos. Pueblos raros. Nos sentimos observados. No se ve un alma por la calles y sabemos que no somos bien recibidos. Esta zona es conflictiva y deben de estar un poco a la defensiva. Sólo la gente que se dedica al turismo (y no todos) es amables.
Son raros, muy suyos. Estoy segura de que cuando conocen a la gente son estupendos, pero si no conocen, se aíslan.
Volvemos a casa y después de cenar, a dormir.
Nos sabe mal por la nenas, que casi no disfrutamos de ellas, pero llegamos taaaaaaaaan cansados!!!!!!

Etapa 1










Dia 22 de Julio de 2007 – 1ª etapa
Roncesvalles – Zubiri
Iniciamos la etapa con mucha ilusión y energía. Nos vamos a comer el mundo (o el Camino). Yo tengo hasta un poco de miedo. Ese cartel, de 790 Km., me acongoja un poco. Mi forma física es menos fuerte que mi voluntad. El paisaje es maravilloso. Todo húmedo y umbrío. Caminamos entre árboles que casi ocultan el camino y arbustos que le dan un olor y un pisar muy especial: parece que caminas por una alfombra de hojas.
Muy bonito.
Ya empiezas a ver algún peregrino y lo saludas tímidamente. Nos hacemos la primera foto en el crucero nada más salir. Las fotos van ser un tema de enfado, pero no queremos dejar pasar ni un solo lugar, edificio o peregrino del que queramos tener un recuerdo. Este viaje puede que no lo repitamos nunca, y la memoria sola no basta para grabar esta experiencia.
Con las primeras luces del día vemos los campos llenos de vacas pastando. Las huertas están también muy cuidadas.
Todavía extasiados, llegamos a Burguete. Desayunamos y al Camino. En una subida de pendiente media, pero a mí me coge como me van a coger todas, MAL PREPARADA!! Casi me quedo sin respiración.
Llegamos a Espinal y admirando que sean tan bonitos estos pueblos del Pirineo, seguimos. Hay mucho subi-baja.
Pasado Vizcarret, donde reponemos fuerzas, empiezan las subidas al puerto de Erro. Allí conocemos a unos peregrinos que son de Benifaió. Ella va fatal, la pobre. Anda un poco raro, como de tener una lesión y no creemos que aguante mucho.
También van a nuestro ritmo un grupo de franceses que llevan a unos niños de entre 12 y 15 años que caminan muy bien. Se les nota que están muy motivados y siendo tan jovencitos, se pueden permitir andar deprisa y pararse en cada frontón que ven a echar una partida.
El puerto de Erro es duro. Los ciclistas suben andando con las bicis al lado. También vemos a la Guardia Civil en moto por el Camino. La zona debe de ser complicada para ellos, ya que estamos en una zona del Pirineo vasco/francés y por eso llevan pasamontañas.
En lo alto del puerto vemos una placa de recuerdo de un peregrino japonés fallecido en el camino. Esto nos impacta mucho.
Cuando empiezan las bajadas del Erro casi nos resbalamos. No sé que es peor, si subir o bajar. Todo el rato vamos junto a las mismas personas: ahora adelantamos nosotros, ahora nos adelantan ellos. Pero aún no hay conversaciones, solo saludos.
Ya nos falta poco para llegar a Zubiri. Vamos cansadísimos. Y a la vuelta de una curva vemos a Marta aparecer. Enseguida Irene y Marina. Nos da una alegría tremenda, ya que es como un alivio. Sus sonrisas nos levantan el ánimo. Al momento llegan Javi y Uchi. Acaban de llegar y han hecho 300 MT hacia atrás hasta encontrarnos. Nos acompañan hasta el final de la etapa y firman con nosotros las credenciales.
Les enseñamos el albergue de Zubiri para que se hagan a la idea de cómo hemos dormido la noche anterior.
Ellos traen provisiones y comemos en la calle, al lado de una fuente. Muchas preguntas de cómo hemos aguantado el día y de cómo se han portado las niñas en el viaje.
Después se van Uchi, Javi y Rafa a Roncesvalles a por el coche. Cuando vuelven están alucinados de lo que hemos caminado. Por carretera parece aún más largo.
Mientras esperamos que vuelvan de recoger el coche, en el río de Zubiri descansamos un rato. Las niñas juegan en el río con el perro peregrino, que lleva una vieira al cuello y un palo en la boca. Allí pasamos un buen rato. Hacen muchas fotos y nos refrescamos los pies.
Ya con los dos coches, marchamos hacia Azanza, el pueblo donde está la casa rural que hemos alquilado. Esta en el valle de Goñi y en principio no parece que este muy lejos, pero como está en la sierra parece que no vamos a llegar nunca. Después de instalados (la casa es enorme) empiezan los comentarios, las fotos etc..
Las niñas están encantadas, lo quieren ver todo, pero nosotros estamos muertos. A las 10, dopados de calmantes y de Valium nos vamos a la cama.
Rafa dice que tiene mucha ilusión, pensando en lo largo que será, asombrado del paisaje, de los caseríos y de las vacas.
Uchi dice que le damos lastima. Le han gustado los paisajes y le ha sorprendido la cantidad de gente de otros países.

Primera noche en un albergue

Noche del 21 al 22 de Julio de 2007.
22 h. Apagan luces. Todo el mundo a dormir, pero…. Eso es complicado.
El aspecto del albergue, tan medieval, asusta un poco. Es un edificio muy antiguo, y con esa niebla, crees que los fantasmas del pasado están todos presentes.
Yo me muevo mucho y al estar en la litera de arriba, si me muevo yo, se mueve la persona que hay debajo. No quieres molestar, pero es difícil.
Dentro del saco empieza mi desazón: el saco es estrecho, no me puedo dar la vuelta, tengo calor, no llevo funda para la almohada y no quiero darme la vuelta y quedarme con la cara en la almohada…etc…!!!
Después de casi una hora, me quedo transpuesta, pero un ligero ruido me despierta y…¡¡horror, me estoy orinando, como NO!! Que hago?? Para ir al aseo hay que bajar de la litera y después, en la oscuridad, llegar al baño. Intento no hacer mucho ruido, pero el pasillo esta lleno de mochilas y de bastones. Además, hay que contar las literas para encontrar al tuyal al volver.
Llega a la escalera del baño…. Y bueno, allí es fácil.
Después busca la litera y vuelve a subir, tarea nada fácil sin ayuda y con mis brazos. Al final me recoloco, otras 200 vueltas, Rafa que ronca, otra vez calor….
Me molestan los calcetines e intento quitármelos, pero el saco es estrecho y no llego con las manos. Lo intento con los pies, pero el elástico de los calcetines lo hace difícil. Al final abro el saco (con su ruido correspondiente, jeje.) y me quito calcetines, pantalones etc. Al fin, sobre la 1’30 debí dormirme.
Me despierta un señor que habla en no sé que idioma y le dice algo a Rafa. (Quizás que ronca???) Rafa se molesta, además de asustarse. Nos despertamos los dos… risas con la situación… y además nos orinamos los dos.
¿Qué hacemos, bajamos otra vez de la litera?? Después de un rato cavilando bajamos los dos al baño. Al llegar al aseo, Mari que aparece. Unas risas los tres. Ella creía que ya era la hora, pero solo son las 4.30…¿Qué hacer?? Volver a la litera.
Rafa se vuelve a dormir, pero yo, a las 5.20 ya estoy otra vez en el aseo.
Ya me he duchado, maquillado, perfumado y con todas mis necesidades fisiológicas atendidas…y ahora escribo esta tontería.
Los veo bajar a los dos, despertados por los primeros peregrinos y nos preparamos para empezar la primera etapa.
En 15 min. nos vamos. En el coche recomponemos la mochila y nos vamos al camino. Son las 6.25.
Que no nos pase NADA!!

Voy a compartir con vosotros MI experiencia como peregrina a Santiago.






Día 21 de Julio 2007. Llegada a Roncesvalles.

12 h - Llegada a Roncesvalles. Niebla. Mucha niebla. Conforme vamos llegando la niebla lo cubre todo, y después de pasar por un tramo de carretera que tiene muchos árboles, aparecen los edificios de Roncesvalles.
Nos produce mucha impresión, parece que estamos en otra época, otro lugar.
Hemos ido a la oficina del peregrino: tickets para el albergue, registro como peregrinos, información, mapas etc.
Primer paseo por el pueblo, que no es pueblo ¿? Sólo son edificios religiosos, históricos, albergues y bares. Y un cartel que nos acongoja: Santiago de Compostela…. ¡¡ 790 Km!!
Después comemos en Casa Sabina, donde nos ponen unos bocatas muy apañados, pero sobretodo, son muy amables. Nos informan de cómo se organizan las cenas y compramos tickets.
Hemos comido pronto y después…. ¡A St Jean –Pied de Port!
Pero con un poco de trampa…¡en coche! Es una deuda pendiente, ya que esta etapa era un reto hacerla, pero las circunstancias no lo han permitido en esta ocasión. De todos modos, aunque sólo de visita, nos acercamos a visitarlo. Nada mas salir de Roncesvalles hay un puerto donde se deja caer una niebla de miedo. De auténtico miedo. El pueblo es muy bonito, nos quedamos boquiabiertos. Y el paisaje una maravilla. Montañas enteras llenas de flores, y un efecto de que son…. ¡¡ de color lila !!.
Y además, unas hortensias y flores variadas que me encantan. Unos jardines muy cuidados y sin embargo con aspecto de silvestres.
Esta etapa queda pendiente para otra vez. Será dura, pero seguro que vale la pena.
Cuando regresamos son casi las 4 de la tarde y ya hay cola en el albergue. Nos dicen que tienen preferencia los peregrinos que vienen andando. Lógico. Después de semejante etapa, con niebla, frío y varios puertos, hay que hacerles el paseíllo. La otra opción si no queda sitio en el albergue, son tiendas de campaña.
Nos reciben unos hospitaleros belgas, que hablan varios idiomas. Primera sorpresa, no sabíamos que había tanta gente extranjera en el camino, tanto hospitaleros como peregrinos.
Nos dicen las normas, que se repiten en casi todos los albergues: se cierra a las 22 h. Se guardará silencio y respeto a todo el mundo. Nos impresiona un poco el edificio. Es muy antiguo pero ha sido reformado y tiene debajo del dormitorio una sala para poder asearse, charlar, lavar la ropa, leer, escribir, etc.
Como anécdota, decir que hay una estantería con objetos de todo tipo y un cartel que dice: “Deja lo que no necesites, coge lo que te haga falta”.
Después de instalados (¿?) visita guiada por todo el recinto religioso/ hospitalero. El museo, el silo de Carlomagno (actual cementerio del pueblo), las iglesias, etc.
En el claustro está enterrado el rey Sancho de Navarra, y se guardan las cadenas y la esmeralda conseguidas por él en la batalla de Las Navas de Tolosa y que ahora forman parte del escudo de Navarra.
Después asistimos a la misa de peregrinos. Teníamos ilusión de vivir todo desde el principio intensamente, pero al menos a mí, esta misa no me gustó nada. Está bien la bendición en todos los idiomas, pero me esperaba algo más poético.
Cenamos en Casa Sabina y de nuevo nos sorprendemos: todo está muy organizado. Es menú único, sopa de verduras, trucha y yogur. Además las mesas son de cuatro, y como somos tres, nos ponen a una chica. Es italiana y nos cuesta entendernos con ella.
Nos dice que viene de St Jean, y que ha sido muy duro. Come con mucho apetito y nos da un poco de lastima de imaginarla sola por esos montes. Es la primera chica que vemos sola.
Se hace la hora y hay que recogerse. Nos aseamos y nos disponemos a dormir…¿o no?

viernes, 27 de junio de 2008

Feliz Verano a todos.

Como se ha juntado el calor y que estoy un poco de bajón, vamos a dejar las rutas por la montaña para el otoño.
Ahora, mis pequeños andarines, os vais a la playa, al chalet, al pueblo de los yayos o a los parques acuaticos, y os preparais para un otoño muy montañero.
Ya os ire informando.
En Septiembre, os quiero a todos en forma.
Besos.
Merchita.